Todo comienza con ilusión: una pareja ha decidido unir sus destinos y ¡hacer partícipe al mundo de ello! Esa primera llamada refleja nerviosismo, expectativas, planes: todo tiene que salir perfecto.

Y ahí comienza el proceso. Un correo o una llamada en la que uno o ambos contrayentes preguntan acerca de fechas, disponibilidad, horario… ¿Será en una villa, una playa? ¿Qué tal un espacio con valor histórico? Tantas opciones, tantas ilusiones…

A estas alturas la pareja ya estima el número de invitados que asistirán, su nacionalidad y edad, presupuesto, el tipo de boda (religiosa, civil o simbólica).

Por ello, en Iris Design hacemos un cuestionario exhaustivo: no queremos dejar nada fuera de plan. Tenemos que volvernos confidentes y cómplices de los contrayentes, así que conoceremos a detalle sus gustos y preferencias. Cada pareja le da diferente importancia a las cosas, para algunas es más importante la decoración, otros opinan que la comida o la música.

Una vez hecha la entrevista en persona o ¡incluso por Skype! podremos sugerir menú, tipo de comida, música, grupo, pista, locación, iglesia, decoración: una propuesta hecha totalmente a medida, acompañada de una cotización inicial.